Mentalidad emprendedora, qué es

¿En qué consiste la mentalidad emprendedora?

Una de las cualidades imprescindibles para crear un negocio es tener la mentalidad emprendedora. El enfoque de un emprendedor es diferente al de un empleado, e incluso también al de un empresario, más orientado a la gestión empresarial de un modelo de negocio ya definido y estabilizado.

Tener la mentalidad de un emprendedor nos ayuda a detectar oportunidades, a establecer metas y desarrollar proyectos desde cero, teniendo una visión enfocada en mejorar la sociedad y aportar valor al cliente al mismo tiempo que se obtienen beneficios. El emprendedor mejora lo que ya existe, o crea proyectos disruptivos e innovadores que transforman el mercado.

Muchos profesionales que desean desarrollar un proyecto de negocio buscan formación avanzada, como un máster MBA para potenciar sus habilidades al crear un proyecto empresarial. La mentalidad emprendedora se puede trabajar a través del análisis, la metodología y las relaciones personales con profesores que han marcado la diferencia en el ámbito empresarial.

En este artículo te mostraremos algunas de las claves para tener el “mindset” de un emprendedor.

¿Qué es la mentalidad emprendedora?

La mentalidad emprendedora es la estructura mental que acompaña a un creador de proyectos de negocio.

Desarrollar un proyecto empresarial requiere análisis, conocimiento e inteligencia, pero sobre todo es necesario tener una mentalidad emprendedora.

Ese modo de pensar del emprendedor es lo que le permite:

  • Detectar necesidades y carencias en la sociedad.
  • Ofrecer nuevas y mejores soluciones a problemas existentes.
  • Entender la situación del mercado y las debilidades de la competencia.
  • Desarrollar ideas disruptivas que cambian el panorama del mercado.
  • Crear modelos de negocio sostenibles así como determinar la viabilidad económica del proyecto empresarial.
  • Encabezar un proyecto de reciente creación hasta el momento de hacerlo rentable.
  • Tener el foco en la mejora constante, la innovación y la aportación de valor.

Sin la mentalidad adecuada, es imposible llevar a cabo un proyecto de negocio estable que genere beneficios y pueda expandirse. Sin embargo, no todos los emprendedores tienen las mismas características, ya que mientras algunos apuestan por la creación de ideas completamente nuevas, otros se enfocan en mejorar proyectos que ya existen.

Mentalidad emprendedora, 5 claves para desarrollarla

Claves para tener la mente de un emprendedor

¿Cómo tener la mente de un emprendedor? ¿El emprendedor nace o se hace? Estas preguntas suelen ser muy comunes cuando hablamos de mentalidad empresarial en el entorno de una Escuela de Negocios donde se imparten los prestigiosos máster MBA (Master in Business Administration).

Lo cierto es que la mente del emprendedor se trabaja y se mejora a lo largo del tiempo, ya que los buenos emprendedores no necesariamente se limitan a crear una idea y luego limitarse a gestionar el proyecto empresarial, sino que son una fuente de creación de nuevos proyectos e ideas de negocio.

De hecho, no pocos emprendedores, después de haber puesto en marcha su idea de negocio, y haber logrado llamar la atención de una gran multinacional, venden la empresa para poder enfocarse en otros proyectos.

Veamos algunas de las habilidades y cualidades que debe tener todo emprendedor.

1. Tener visión de mercado

Un emprendedor puede empezar sin tener apenas un proyecto. En el momento de crear la empresa, a partir de un Plan de Negocio, aún no se obtienen beneficios y tiene que saber pilotar el negocio hasta encontrar un punto de equilibrio en el que los ingresos superen a los gastos y se mantengan en crecimiento.

Esto implica ser capaz de poner el foco en el mercado, sus necesidades y deficiencias, y en cómo la nueva propuesta puede satisfacerlas. Desde una mentalidad cortoplacista, sin marcar unos plazos para el análisis de desarrollo del proyecto, es muy difícil llevar una idea a buen término.

2. Gestionar bien el tiempo

Un emprendedor tiene un plazo para poder desarrollar su proyecto, que depende del volumen de la inversión que haya logrado conseguir.

Por tanto, su gestión del tiempo debe ser exigente y profesional, ya que no es posible alargar en el tiempo de forma indefinida la puesta en marcha del negocio. Debe crear un calendario de trabajo y mantenerse fiel a éste para poder lograr los objetivos marcados. Al mismo tiempo es necesario aprender a gestionar la energía para desarrollar actividades al máximo rendimiento, lograr la máxima productividad  y conseguir un entorno de trabajo creativo y repleto de armonía.

3. Evolución y aprendizaje constante

El emprendimiento no consiste en crear empresas. Cualquier proyecto emprendedor debe hacer una aportación que justifique su creación. Esto implica que los buenos emprendedores se mantendrán en un aprendizaje y evolución constante, analizando cómo se hacen las cosas actualmente en el mercado y cómo pueden mejorarse.

Descifrar qué es lo que falla en la competencia y qué es lo que necesita el público es esencial para definir la actividad de un emprendedor. Es por eso que los emprendedores no temen a la tecnología, sino que la utilizan a su favor buscando aplicaciones que puedan aportar el mayor valor al cliente.

4. Liderazgo y trabajo en equipo

Todo buen emprendedor conoce la importancia del trabajo en equipo y la necesidad de delegar. Disponer de un equipo de trabajo y aunar el conocimiento de múltiples profesionales es determinante para poder crear un proyecto empresarial. Eso implica aprender habilidades de liderazgo que permitan poner a trabajar a un equipo y sacar lo mejor de cada persona.

Además, un emprendedor debe ser consciente de que necesita tener mentores y consultores con los que potenciar sus conocimientos. No puede abordarlo todo sin estudiar, analizar y entender realidades que probablemente ahora no conozca en profundidad. La necesidad de un aprendizaje constante es una seña de identidad del buen emprendedor.

5. Foco en los resultados

El emprendedor está orientado a resultados. Un proyecto empresarial sólo es tal cuando genera beneficios y proporciona soluciones a los problemas y las necesidades de la sociedad.

Por eso el emprendedor tendrá una mentalidad analítica, será cuidadoso en la gestión del presupuesto y analizar los resultados de sus acciones para optimizar y mejorar sus procesos de forma constante y eficaz. Además, no se dejará amilanar por los fracasos, y experimentará y cambiará los procesos que tenga que cambiar para lograr los objetivos.

Estas cinco áreas principales que caracterizan la mentalidad del emprendedor pueden trabajarse y mejorarse a través de la formación continua, la experiencia y las relaciones personales, conociendo a empresarios, directivos y emprendedores que han andado antes el mismo camino.

El Máster MBA de la Cámara de Oviedo en Asturias está orientado a que se puedan desarrollar ideas de negocio innovadoras y a que los emprendedores puedan potenciar sus conocimientos y, lo que es más importante, su actitud y enfoque ante el hecho de emprender. Si quieres seguir leyendo y aprendiendo sobre temas relacionados con el emprendimiento, no te pierdas las frases motivadoras para emprendedores que harán que reflexiones y te inspires para lograr el éxito en la gestión de tu negocio.