La Responsabilidad Social Corporativa: el nuevo éxito empresarial

La Responsabilidad Social Corporativa: el nuevo éxito empresarial

Tanto los clientes como la opinión pública están cada día más concienciados con los valores que representan las empresas y con sus actuaciones. Hace unos años el éxito empresarial estaba relacionado con el concepto de aquel empresario que basaba sus objetivos en la maximización del beneficio y el mayor lucro posible, pero los parámetros mentales cambian, y cada vez más gente se está concienciando con el consumo responsable y con la colaboración junto a aquellas corporaciones que estén más comprometidas con la sociedad.

El concepto Responsabilidad Social Corporativa (RSE) se define como una contribución activa de las empresas a la mejora social. Esta idea va más allá del mero cumplimiento de las normas, pues tiene que ver con el hecho de que las compañías asuman que su papel en la sociedad va unido con ciertas responsabilidades éticas: el cuidado del medioambiente, un correcto uso de los recursos naturales, la lucha contra la corrupción y los riesgos laborales, el respeto de las condiciones de trabajo y un trato justo hacia empleados y clientes son algunas de estas exigencias para las empresas que piden los ciudadanos hoy en día.

Estas ideas son muy beneficiosas para la sociedad, pero también pueden ser una oportunidad de negocio. Las empresas que basen los valores de su corporación en estas responsabilidades éticas encontrarán una manera de diferenciarse y de mejorar su imagen de marca. Las Responsabilidades Sociales Corporativas mejoran la situación competitiva y generan un valor añadido para aquellas corporaciones que se unan a este bando.

La construcción de confianza como estrategia empresarial

Otra sinergia positiva que favorecerá a aquellas empresas que empiecen a transformar su entorno siguiendo una actuación comprometida y consciente es la confianza. Todo CEO valora positivamente el hecho de transmitir confianza a los stakeholders de su entidad.

Alex Edmans, catedrático de la London Business School, investigó sobre qué factores influían en un desempeño financiero positivo. Tras años de estudio, concluyó diciendo que aquellas empresas que invertían en el bienestar de sus trabajadores conseguían fácilmente un alto rendimiento financiero, y no al contrario. La evidencia empírica en general demuestra que las empresas que valoran la confianza tienen mayor éxito en la bolsa de valores, retención y compromiso de sus colaboradores, innovación, agilidad, ventas, crecimiento y satisfacción de los clientes.

Cada vez son más las compañías que se mueven en este ámbito y hacen uso de su forma de actuar para dar ejemplo. Great Place To Work ha creado un Programa de Certificación para medir la cultura corporativa de las empresas. Las herramientas que usan son la escucha de los empleados y los programas de la empresa, para así crear una lista en la que figuren aquellas que son ejemplo de buenas prácticas y difundir la información hacia posibles clientes para dar reconocimiento nacional a la corporación.

En una época de crisis de confianza, es normal que cada vez se valore y se premie más la transparencia. Es muy importante crear personas críticas capaces de administrar empresas de una manera responsable y que concuerde con valores éticos. Las prácticas organizativas están experimentando una revolución innovadora y el debate está abierto.

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