Ética empresarial, qué es

Ética empresarial: ¿qué es y cómo beneficia a las empresas?

Uno de los conceptos que debe guiar el modelo de negocio y la estrategia de una empresa es la ética empresarial. Un proyecto de creación de empresa, si bien tiene como objetivo la maximización de los beneficios y la sostenibilidad a largo plazo, parte de un criterio ético orientado a mejorar la vida de las personas y la sociedad en su conjunto.

A la hora de desarrollar cualquier idea de empresa, todo emprendedor o empresario debe considerar los valores y principios que sustentan sus acciones, ya que existen unos límites y unos deberes que deben regir el comportamiento de las organizaciones.

En este artículo te mostraremos en qué consiste el concepto de ética empresarial, cuál es su importancia y por qué los valores éticos de una empresa pueden tener también un impacto significativo en sus beneficios a largo plazo.

¿Qué es la ética empresarial?

La ética empresarial consiste en un conjunto de principios y valores en los que se fundamenta el modelo de negocio y el comportamiento de la organización. El empresario o la empresa no se limitan al cumplimiento normativo, sino que tiene en cuenta su papel en la sociedad como facilitador del bienestar personal y colectivo, tanto de la propia empresa como del entorno social que le rodea.

La ética de las empresas persigue crear una cultura profesional en la que las estrategias y acciones de las empresas estén alineados con los valores, principios y misión corporativa. Para ello, las empresas se pueden servir de diferentes instrumentos, como el establecimiento de un Código Ético o de buena conducta o desarrollar auditorías éticas para mejorar la transparencia y la honestidad en la organización.

Los principios éticos que suelen estar incluidos en los códigos de las empresas suelen ser: honestidad, transparencia, diálogo, dignidad, justicia, confianza, protección y mejora del medio ambiente y corresponsabilidad social.

¿Cuál es el origen de la ética empresarial?

La ética es un concepto filosófico, desarrollado ya en la Antigüedad por Sócrates, Platón y Aristóteles. Durante el nacimiento de la Revolución Industrial en los siglos XVIII y XIX, comienzan los primeros desafíos en materia de ética empresarial, principalmente en torno a las condiciones laborales y los salarios de las personas trabajadoras.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el creciente interés por la defensa de los derechos humanos favoreció la preocupación por la responsabilidad social de las empresas. Sin embargo, el origen de la ética empresarial o Business Ethics como disciplina no surge hasta la década de 1970 en Estados Unidos, con la lucha por los derechos civiles y el ambientalismo como telón de fondo. Fue durante estos años en los que las universidades empezaron a integrar la ética empresarial en sus programas formativos.

Para el año 1987, en Europa se creó la Red Europea de Ética de la Empresa (European Business Ethics Network), cuyo trabajo ha ido orientado al desarrollo de la responsabilidad social empresarial. Desde entonces, se han creado centros y programas orientados a fomentar la responsabilidad social empresarial.

En el siglo XXI, este enfoque ha cobrado nuevo protagonismo debido a los nuevos desafíos que existen en el panorama empresarial ante una sociedad cada vez más concienciada, como el desarrollo de las nuevas tecnologías como la IA, el reto de la sostenibilidad o la necesidad de asegurar la transparencia a la par que la protección de los datos de las personas.

Beneficios de la ética en los negocios

La ética en los negocios puede tener un significativo impacto en las organizaciones. Estos son los principales beneficios a los que puede dar lugar una estrategia basada en una visión ética y con valores sólidos.

Mejora de la reputación corporativa

La reputación corporativa es un concepto altamente valorado por las empresas, especialmente en la era de las redes sociales e Internet, donde cualquier información puede volverse viral de manera vertiginosa y tener un impacto en los consumidores.

Aplicar una visión ética empresarial en todas las decisiones empresariales permite potenciar esa reputación y generar confianza en un consumidor altamente concienciado y exigente con cuestiones como el cuidado del medio ambiente, la protección de los animales o la diversidad.

Atracción del talento

Las empresas que quieren atraer talento deben tener en cuenta que la sociedad ha cambiado, y que las personas deciden trabajar en aquellas organizaciones que son éticamente responsables.

Apostar por la ética empresarial en todos los comportamientos de la organización influye en la satisfacción laboral y contribuye a salvaguardar el sentido de propósito que las nuevas generaciones buscan en el ejercicio de su actividad profesional.

Cumplimiento normativo

Aunque la responsabilidad ética empresarial va más allá del cumplimiento normativo, también es una realidad que las empresas que no poseen unos principios y valores sólidos acaban trabajando al borde de los límites legales. Una falta de preocupación por la ética empresarial puede conducir al incumplimiento legal, dado que la empresa se mostrará menos involucrada en conocer sus obligaciones legales y aplicar las medidas necesarias para cumplirlas.

Por el contrario, una empresa comprometida con el bienestar de las personas, desarrollará una política de compliance orientada a garantizar que se cumpla la legislación y el Código Ético de la empresa. Además, implementará prácticas transparentes y equitativas en sus operaciones para proteger los derechos de las personas (clientes, empleados, inversores…) y de la comunidad en la que se encuentra.

¿Por qué es importante la ética en las empresas y cómo aplicarla?

La ética en las empresas es esencial tanto para potenciar su reputación corporativa en un entorno altamente comprometido como también para promover el bienestar de las personas y de la sociedad en la que se encuentra.

Un líder empresarial debe tener en cuenta, por tanto, que aunque el crecimiento económico es la base de toda acción empresarial, no puede hacerse a expensas de perjudicar el bienestar de las personas de la propia organización, ni a los clientes, a la comunidad en la que vive, ni tampoco a las futuras generaciones, incluso si no existe un marco legal que le impida hacerlo.

En este sentido, una forma de aplicar la ética empresarial en las organizaciones consiste, en primer lugar, en definir y desarrollar los valores y principios éticos de la empresa, así como asegurar el cumplimiento normativo y de las buenas prácticas empresariales. Desde el MBA de la Cámara de Asturias queremos destacar la importancia de la ética empresarial como un pilar fundamental para el éxito sostenible de las organizaciones.