Pautas para tomar decisiones efectivas

Pautas para tomar decisiones efectivas

Tomar decisiones forma parte de la gestión de negocios. A diario, directivos y gerentes se enfrentan a esas decisiones cuyo resultado tiene un impacto directo en el futuro del proyecto. Sin embargo, no todos los líderes empresariales tienen claro qué proceso seguir para decidir de forma acertada.

Ante esta carencia, los programas académicos destinados a formar a profesionales interesados en mejorar sus competencias sobre alta dirección, como el MBA Oviedo, trabajan el proceso de tomar decisiones de forma transversal en todas sus asignaturas.

Si necesitas aprender pautas para tomar decisiones eficaces y evitar cometer errores comunes, en este artículo las encontrarás. Ten en cuenta que estas recomendaciones no garantizan la mejor toma de decisiones en la empresa, pero sí pueden hacerlas más probables.

Pasos para una toma de decisiones efectiva

Antes de ahondar en las pautas recomendadas, repasemos brevemente la definición de toma de decisiones. Se trata de un proceso en el que se debe identificar un problema a solventar, recopilar información sobre las posibles soluciones y evaluarlas hasta determinar la resolución más adecuada.

Este proceso no debe ser aleatorio ni errático, sino que debe seguir una serie de pasos que garantizarán una toma de decisiones reflexiva, consciente e informada. Utilizando este enfoque estaremos aumentando las probabilidades de elegir la alternativa más satisfactoria posible para alcanzar los objetivos de negocio.

Dicho esto, a continuación se puede apreciar la imagen con los pasos clave para una toma de decisiones efectiva y, posteriormente, una explicación más detallada de los mismos.

Pasos para tomar una decisión efectiva

  1. Identificar el problema: En primera instancia se debe delimitar claramente la cuestión a solventar, es decir, qué decisión se debe tomar.
  2. Recopilar información relevante: Este segundo paso requiere recabar información tanto de forma interna (autoevaluación, entrevistas…) como externa (consultores, expertos, artículos académicos…). Todos estos datos son claves para guiar la decisión.
  3. Señalar las alternativas: A medida que se recopila la información, resulta más sencillo identificar los caminos o alternativas posibles de acción.
  4. Valorar cada solución posible: Con la información y las alternativas identificadas, llega el momento de reflexionar sobre las consecuencias que implicaría activar cada solución posible para detectar cuál tiene mayor potencial para alcanzar las metas marcadas. Este proceso permite ordenar cada alternativa según un orden de prioridad basado en el sistema de valores de cada empresa.
  5. Tomar la decisión: Tras sopesar todas las soluciones planteadas, llega el momento de seleccionar la alternativa más adecuada.
  6. Accionar y evaluar: El último paso llega tras implantar la alternativa elegida. Es en ese momento cuando se puede evaluar si la decisión tomada ha resuelto la necesidad o problema que se identificó en el primer paso. En caso de no ser así, se debe retomar el segundo paso para recopilar datos más detallados o explorar información adicional.

¿Qué pautas implementar para mejorar el proceso de toma de decisiones?

Visto el proceso de toma de decisiones, exponemos una serie de recomendaciones que puedes aplicar para optimizar esta función directiva clave.

Toma decisiones fundamentadas en datos

Es habitual tomar la experiencia, los criterios y los valores propios como marco de referencia para evaluar opciones y decidir. Pero siguiendo este esquema es complicado tomar decisiones acertadas, sencillamente porque se han obviado los datos y las evidencias reales.

Quizá en el pasado tomaste una decisión por un motivo concreto y acertaste, y tal vez pienses que esta solución se puede replicar en una situación actual porque parece similar. Sin embargo, cada circunstancia es diferente y única, aquello que funcionó en el pasado, ahora puede no resultar efectivo en el contexto presente.

Para evitar esto, hay que recurrir siempre a la información contrastada y verídica. Vivimos en una era plagada de datos, que se han convertido en el Santo Grial de los negocios actuales. Las empresas de hoy en día tienen acceso a más hechos, métricas y datos avanzados y están más preparadas que nunca para interpretarlos gracias la aplicación de herramientas tecnológicas modernas impulsadas por la Inteligencia Artificial, el Big Data o el Machine Learning.

Toda esta información debe constituir la base para guiar las decisiones comerciales de forma estratégica, alineadas con los objetivos de la empresa.

Huye de las prisas

Puede parecer contradictorio, pero tomar decisiones más rápido requiere darse tiempo para tomarlas conscientemente. Cuando se trata de decisiones importantes, los pasos simplemente no se pueden acelerar. Recuerda que decidir de forma eficiente, no implica tomar decisiones efectivas porque las prisas no son buenas consejeras.

Por ello, resulta vital dedicar el tiempo y la atención necesarios para recopilar la información que respalde cada una de las alternativas que se están sopesando. Solo así se garantiza la toma de decisiones correcta.

Obtén una perspectiva externa y fomenta la cooperación

Como hemos visto, uno de los pasos para la toma de decisiones es recopilar información interna y externa. Recurrir a personas que tengan experiencia en el área sobre la que se está debatiendo es una idea acertada porque pueden incorporar nuevas perspectivas que no se hayan tenido en cuenta previamente.

No temas pedir información y opiniones a otros, incluidos empleados, porque todos estos aportes enriquecerán la óptica desde la que se observa el problema, ofreciendo nuevas alternativas que favorecerán la toma de decisiones.

Se trata de fomentar la cooperación y el intercambio de información, además de estar receptivo a nuevas ideas que puedan inspirar con una solución creativa o revelar partes del problema que se había pasado por alto anteriormente.

Para conseguirlo, resulta vital establecer una comunicación abierta y construir una atmósfera de confianza. Por tu parte, como líder empresarial deberás practicar la escucha activa y desarrollar tu pensamiento crítico, sin duda dos habilidades clave para cualquier directivo actual.

Delega la toma de decisiones

Una reciente encuesta elaborada por la consultora Gartner puso de manifiesto que el 65% de las decisiones que toman los altos directivos actuales resultan más complejas que hace dos años porque involucran a más partes interesadas o más opciones.

Ante este panorama, las empresas deben ser capaces de delegar procesos. Esto se logra, por un lado, categorizando los tipos de decisiones de acuerdo al riesgo que entrañen y el potencial que ofrezcan para transformar el futuro de la organización. A partir de esa calificación, la dirección debe delegar eficazmente aquellas decisiones que impliquen bajo riesgo en una persona o en un equipo de trabajo para acelerar las deliberaciones y alcanzar los resultados esperados.

Para ello, es necesario empoderar a los empleados responsables, dándoles la autoridad y la confianza necesarias para actuar, así como poniendo a su disposición las herramientas y la formación que necesitan para tomar decisiones adecuadas.

Sé creativo y mantente flexible

La creatividad tiene una implicación importante en el proceso de toma de decisiones, dado que permite pensar “fuera de la caja” y salir de la zona de confort para dar forma a nuevas propuestas o alternativas a disyuntivas empresariales. Todos tenemos el potencial de ser creativos y esta habilidad, al igual que otras, se puede entrenar y perfeccionar.

En este sentido, puede resultar útil emplear una variedad de técnicas de pensamiento creativo que te ayuden a salir de patrones rígidos y encontrar soluciones innovadoras. Algunos ejemplos son el brainstorming, la matriz DAFO, el diagrama de Pareto o el análisis PESTEL.

Más allá de estas técnicas, la clave para potenciar la creatividad reside en mantener la mente abierta, ser flexible con las ideas e incubar las propuestas, alejándose de prejuicios o sesgos cognitivos que condicionen el propio pensamiento como puede ser el sesgo de confirmación, que se produce cuando la mente busca datos que respalden una creencia propia.

Recuerda, tomar decisiones empresariales sólidas es un requisito para cualquier negocio que quiera tener éxito, debido a que pueden impactar directamente en todos los aspectos de la organización, desde los servicios o productos que comercializan hasta elegir el tipo de financiación. Las decisiones acertadas pueden generar ganancias, mientras que las malas decisiones pueden conllevar pérdidas.

Ahora que ya conoces las principales pautas, te resultará más sencillo tomar decisiones eficaces que conduzcan a tu proyecto de negocio hacia adelante.