Cómo elaborar el Plan de Negocios con el Modelo Canvas

Cómo utilizar el Business Model Canvas

Desarrollar un Plan de Negocio no es una tarea fácil. Tener tantos aspectos en cuenta puede volver esta tarea algo tediosa y caótica. El Modelo Canvas es una herramienta gráfica revolucionaria caracterizada por su sencillez y su capacidad de resumir mucho contenido de una manera sencilla y visualmente agradable.

Casi todas las personas relacionadas de una u otra manera con el mundo de la empresa han oído hablar del modelo Canvas. Sin embargo, ¿sabemos realmente utilizarlo?

En este post, aprendemos a usar esta herramienta cada vez más empleada en grandes empresas y Escuelas de Negocios.

Funcionamiento del Modelo Canvas

A simple vista, el Business Model Canvas puede parecer muy intuitivo. Sin embargo, antes de comenzar a utilizarlo, siempre es positivo que alguien nos lo explique, ya que pueden surgir ciertas confusiones.

Normalmente, si nadie nos lo ha explicado, tendemos a rellenarlo de izquierda a derecha, pero no es la manera correcta de utilizarlo.

Existen varias maneras de hacerlo, pero de manera general, es muy importante que concibamos este modelo de dentro a fuera y de derecha a izquierda. Lo primero ha de ser siempre definir la Propuesta de Valor y después pasar a describir los factores que tienen que ver con el modelo de ingresos (lado derecho) para pasar después a ver cuáles son los gastos (lado izquierdo).

Fases Modelo Canvas

Otro aspecto a tener en cuenta es que el Model Canvas no es estático. Partir de que vamos a modificar muchas veces nuestro modelo es una premisa necesaria. Sabiendo esto, podemos empezar lanzando miles de ideas para después resumiendo, hacer varias rondas, etc.

Infografía Modelo Canvas

A continuación, te explicamos uno de los procesos o estructura de fases más utilizados:

1. Propuesta de Valor

Lo primero que hay que hacer es definir qué vamos a aportar al mercado. En esta casilla no tenemos que enumerar los productos o servicios que vendemos, sino hablar de qué necesidades cubrimos.

Si lo pensamos bien, toda marca se centra en cubrir una necesidad concreta y única. Quizás Apple y Samsung venden el mismo producto, pero no se centran en la misma necesidad – cada marca tiene su esencia y nos aporta unos u otros beneficios, relacionados con precio, diseño, status, usabilidad, etc.

En esta primera etapa hemos de ser muy creativos. También podemos permitirnos ser abstractos o utilizar el método Lean Startup y describir el valor de un Producto Mínimo Viable (PMV).

2. Target

Aquí debemos detallar, de la manera más exacta qué podamos, quienes son nuestros clientes potenciales – nuestro target.

Todos los detalles suman y, al principio, podemos extendernos todo lo que queramos. Cuánto más definido quede nuestro cliente, más fácil será después definir un modelo de negocio adaptado a él.

Podemos explayarnos todo lo que necesitemos: hablar del cliente ideal o buyer persona, crear distintos perfiles de clientes o segmentar, explorar distintos nichos de mercado…

3. Canales

Los canales son todas las vías, tanto offline como online, que tenemos para distribuir nuestro modelo. Tenemos que pensar cómo llegar a nuestros clientes, pero también dónde desarrollar nuestra actividad de venta y cómo conseguir nuestras materias primas.

Este punto implica pensar en términos logísticos, pero también publicitarios, y plantearnos preguntas del tipo: ¿Cómo distribuiremos nuestros productos? ¿Cómo haremos que nos conozcan?

4. Relación con los clientes

Para definir el punto cuatro debemos ser creativos y emocionales. Podemos inspirarnos en el tipo de relaciones amistosas que tenemos en nuestras vidas. ¿Qué clase de marca somos, cercana o distante? ¿Divertida o seria? ¿Alocada o elegante?

Cuando hablamos de relación, también hablamos de estrategias de atracción y de fidelización.

5. Modelo de ingresos

El punto 5 es vital. Su importancia se puede apreciar en el Modelo Canvas ya que es la casilla más grande junto a gastos y propuesta de valor. Todo lo anterior, es decir, todo el cuadrante derecho, debe estar alineado con los ingresos.

Pensar en los ingresos significa pensar cómo vamos a monetizar todo el modelo de negocio que hemos ido construyendo. Es la parte esencial porque transforma todas nuestras ideas en práctica, en dinero. ¿Cómo vamos a conseguir que la gente pague por nuestro bien o servicio? ¿Vamos a vender productos? ¿Vamos a intentar conseguir socios? Todas estas preguntas son necesarias y tenemos que planteárnoslas y desarrollarlas a fondo. Conocer los ingresos nos permitirá, posteriormente, calcular el beneficio.

6. Recursos Clave

Han de quedar definidos todos los elementos que nos ayudarán a llevar adelante nuestra empresa. Podemos agruparlos en distintos tipos de capital: Capital Físico, Capital Fijo, Capital Variable, Capital Humano, Capital Intelectual…

7. Áreas o actividades de importancia

Definir las principales actividades de la empresa nos va a permitir poner el foco en lo realmente importante y no perder de vista qué es lo que nos hace ganar ingresos, es decir, subsistir.

Las preguntas que podemos plantearnos son: ¿cuál es el área estratégica de la empresa?, ¿cuál es la actividad principal?, ¿vendemos algo tangible o damos un servicio?, ¿ayudamos a encontrar soluciones, damos apoyo técnico?, etc.

8. Partners o socios

Una empresa, al igual que un ser humano, es un ser social. Necesitamos de otras personas (físicas o jurídicas) para sobrevivir, además de los clientes. ¿Quiénes son nuestros proveedores clave?, ¿tenemos un equipo técnico de resolución de problemas? ¿podemos crear otro tipo de colaboraciones con empresas?, ¿somos una tienda que se encarga de vender piezas de otras marcas?, ¿tenemos inversores?, etc.

9. Estructura de Costes

¿Qué costes son imprescindibles para poner en marcha nuestro modelo de negocio? Hablemos de Costes fijos, de variables… Asociamos costes a distintas áreas y distintos productos o servicios. ¿Podemos hacer economías de escala? ¿Conocemos los impuestos que debemos de pagar?

 

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