Big Data-qué es y para qué sirve

Big Data, ¿qué es y para qué sirve?

¿Sabías que, cada minuto, el usuario promedio de Internet produce 102 MB de datos? Esta es la espectacular cifra que sacó a relucir el estudio Data Never Sleeps 11.0 (ed. 2023) y que pone de relevancia la importancia que tienen los datos en la economía actual.

El auge de la digitalización ha provocado la avalancha del IoT (Internet de las cosas) y la expansión de dispositivos conectados. Esto ha generado un incremento masivo en la cantidad de información que las organizaciones recopilan, gestionan y analizan. Toda esta información es oro puro para las empresas, que pueden utilizarla para potenciar las oportunidades de venta y mejorar la rentabilidad.

¿Cómo? Gracias al Big Data, un concepto que te queremos acercar a través de este artículo desde el Master Oviedo Executive MBA de la Cámara de Comercio.  Si eres emprendedor o líder empresarial, no puedes permanecer ajeno a esta realidad porque gracias al Big Data puedes multiplicar los resultados de tu proyecto. Sigue leyendo para descubrir qué es el Big Data y para qué sirve.

¿Qué es el Big Data?

El término Big data hace referencia al almacenamiento, procesamiento y análisis de grandes cantidades de datos para revelar patrones, tendencias y asociaciones, especialmente las relacionadas con el comportamiento y las interacciones humanas. El objetivo del Big Data es transformar todos estos datos en información precisa que permita acelerar y optimizar la toma de decisiones.

Para recopilar toda esta información, estudiarla y sacar conclusiones, el Big Data emplea diferentes software y soluciones de tecnología de la información como el aprendizaje automático (machine learning), la inteligencia artificial (IA) o el almacenamiento en la nube (cloud computing).

El Big Data está ligado a la transformación digital y esta es la clave para entender su importancia actual. Los datos siempre han existido, ¿cierto? Las empresas recopilan información sobre el mercado desde hace décadas. Sin embargo, a medida que la tecnología digital amplía horizontes, la cantidad de datos que se generan va en aumento y esto es lo que ha marcado el punto de inflexión que estamos viviendo.

Piensa que cada acción que llevamos a cabo a través de las nuevas tecnologías (ya sea desde un smartphone, un ordenador, una tablet, un vehículo inteligente o incluso una televisión) genera datos potencialmente analizables.

Este volumen ingente de información en formatos cada vez más variados resulta imposible de procesar con métodos tradicionales. De ahí el desarrollo del Big Data, un término que entró en auge y reveló todo su potencial a inicios de la década de los 2000, con el ascenso de gigantes tecnológicos como Google, Apple, Facebook, Amazon o Microsoft.

Fue entonces cuando el experto en analítica, Doug B. Laney, propuso la definición de Big Data en forma de tres uves, que otros expertos ampliaron posteriormente a cinco y que representan las características clave de estas tecnologías:

  1. Volumen: La cantidad de datos que procesa el Big Data es enorme.
  2. Velocidad: Los datos se generan, transfieren y procesan rápidamente y en tiempo real.
  3. Variedad: Los datos proceden de fuentes variadas (smartphones, ordenadores, dispositivos del hogar, señales de GPS, transacciones online, redes sociales…) y adoptan estructuras, tipologías y formatos diferentes (audio, texto, imagen…).
  4. Veracidad: La credibilidad, veracidad y exactitud de los datos es crucial para obtener información fiable y de calidad.
  5. Valor: La recopilación de datos siempre se debe realizar de forma legítima y ofrecer a las empresas un claro valor añadido.

¿Qué ventajas ofrece el Big Data y por qué es fundamental para las empresas actuales?

Sin duda, la tecnología del Big Data es una de las innovaciones más trascendentales de la era digital. De hecho, hay quienes consideran que el Big Data representa una nueva revolución industrial capaz de impactar de forma definitiva en el mercado y la sociedad actual, al igual que lo hizo en su momento el descubrimiento de la máquina de vapor, la electricidad o la informática.

Lo que está claro es que el uso de Big Data ha crecido hasta tal punto que afecta a casi todos los aspectos del estilo de vida actual, sobre todo los relacionados con los hábitos de compra y elecciones de consumo de la población. Y esto ha provocado que los datos ya formen parte indispensable del ecosistema empresarial.

A día de hoy, prácticamente todas las empresas utilizan datos, ya sea para obtener información valiosa sobre los consumidores, ofrecer mejores servicios al cliente, implementar campañas de marketing optimizadas, mejorar procesos y analizar su propia actividad. Todo ello con el fin último de facilitar la toma de decisiones fundamentadas en datos para crecer y obtener una ventaja competitiva.

Este es un esbozo rápido del potencial que ofrece aplicar Big Data para las empresas, pero ahondemos un poco más. ¿Cuáles son estas ventajas concretas que ofrece el Big Data a los negocios y por qué cada vez más proyectos apuestan por integrar esta tecnología en sus operaciones?

Análisis del comportamiento del cliente y mejora del servicio al cliente

El Big Data permite analizar la huella digital de un usuario (preferencias, necesidades, hábitos de navegación, patrones de consumo, comportamiento de compra…) y utilizar esa información para crear campañas publicitarias más personalizadas y específicas que mejoren los resultados.

Esta segmentación avanzada de los usuarios no solo beneficia a las empresas, sino que también mejora la experiencia general del usuario al ofrecerle productos y servicios adaptados a sus necesidades específicas. Todo esto contribuye a garantizar la satisfacción y la lealtad de los clientes y, en última instancia, a aumentar las ventas.

Aumento de la eficiencia operativa y reducción de costes

El Big Data ayuda a las empresas a mejorar su productividad y operatividad. Al analizar datos sobre procesos internos, es posible identificar cuellos de botella, ineficiencias, errores humanos, riesgos operativos y áreas donde se necesitan mejoras. Con esta información en mano, es más fácil activar medidas para optimizar las operaciones y aumentar la eficiencia general del negocio.

Del mismo modo, el Big Data favorece la reducción de gastos en la empresa. Desde el análisis del consumo de energía hasta la evaluación de la eficiencia de los procesos de trabajo, pasando por la gestión optimizada del inventario, los datos recopilados pueden ayudar a identificar dónde ahorrar costes sin tener un impacto negativo en las operaciones comerciales.

Innovación y desarrollo de nuevos productos o servicios

Los conocimientos que se obtienen mediante el análisis de Big Data son clave para la innovación empresarial. A través de estas tecnologías, las empresas son capaces de identificar tendencias y nuevas oportunidades de negocio, como nichos de mercado no explotados o necesidades no cubiertas del target.

Con esta información en su mano, las empresas están mejor preparadas para desarrollar nuevos productos y servicios que se adapten mejor a las necesidades y deseos del público objetivo o bien actualizar los existentes para alinearlos con las demandas detectadas.

Ventajas del Big Data

Planificación de las estrategias de precios

El uso de Big Data por parte de las organizaciones hace que sea más fácil monitorizar los mercados y las empresas competidoras en tiempo real para ver qué estrategias de precios están adoptando.

Con esta información, las empresas pueden aplicar técnicas de benchmarking, ajustar sus precios de manera competitiva o implementar precios dinámicos, por ejemplo, algo esencial en sectores como el ecommerce, donde la demanda y la oferta cambian rápidamente. De este modo, se aseguran de mantener su posición y captar mayor cuota de mercado.

Mejora en la gestión de inventario y la cadena de suministro

El análisis predictivo de Big Data en tiempo real garantiza que la demanda, la producción y la distribución estén en equilibrio. Históricos de ventas, tendencias del mercado, comportamientos del consumidor o factores externos son datos que permiten predecir la demanda futura con mayor precisión y a optimizar el stock.

Este conocimiento ayuda a evitar un exceso de inventario —lo que encarece los costes de almacenamiento— o la falta de stock —algo que repercute en la pérdida de oportunidades de venta y en la caída de los ingresos—.

La cadena de suministro es otra de las áreas que se ven beneficiadas por el uso de las tecnologías de Big Data. En concreto, estas soluciones facilitan el rastro del movimiento de las mercancías a lo largo de toda la cadena, desde los proveedores hasta los clientes finales.

Gracias a este seguimiento en tiempo real se pueden identificar los puntos donde se producen retrasos o deficiencias para tomar medidas correctivas, además de facilitar la colaboración con proveedores y socios comerciales. También es posible optimizar las rutas de entrega y reducir con ello tanto los gastos de combustible como los plazos de entrega.

Toma de decisiones fundamentadas

Aunque abordamos esta ventaja en último lugar, constituye el verdadero pilar que justifica la adopción del Big Data en la empresa. La toma de decisiones está detrás de cada acción empresarial y sin la intervención de las tecnologías de análisis de datos, estas decisiones se tomarían “a ciegas”.

Sin Big Data, los negocios solo tienen en su poder toneladas de datos inconexos e inconclusos que no sirven para nada. El Big Data es lo que da forma y sentido a todos esos datos. Los conecta, los pone en contexto, los interrelaciona y los interpreta para ofrecer conclusiones que las empresas pueden poner sobre la mesa.

Estas conclusiones están basadas en evidencia empírica en lugar de en la intuición, haciendo posible que los líderes empresariales decidan con base en información real, verídica y actualizada, algo inimaginable hasta hace poco más de una década. Todo esto repercute en una gestión más eficaz que facilita el éxito del negocio.

¿Qué desafíos plantea el uso de tecnologías de Big Data?

Hemos visto múltiples aplicaciones del uso de Big Data en la empresa, el comercio, la logística o el marketing, pero estas bondades no eximen ciertos desafíos, entre los que sobresalen el coste, la falta de personal cualificado o la ciberseguridad de la información.

Coste y personal

La adopción del Big Data pasa por implementar tecnologías innovadoras en la empresa. Estas tecnologías incluyen tanto software como hardware específico que se utilizan para el análisis, la recopilación, la extracción, el almacenamiento y la visualización de Big Data. Y todas ellas, como es evidente, conllevan costes elevados que no todas las corporaciones pueden asumir.

Más allá de dotar de los equipos y las herramientas necesarias para implementar soluciones Big Data en el negocio, es indispensable contar con profesionales capacitados para manejar estas tecnologías. La realidad es que en pleno siglo XXI, la escasez de perfiles cualificados frena muchos proyectos, al no poder explotar todo el potencial de los datos.

Para remediar esto, las empresas deben centrarse en la formación, desarrollando las habilidades de datos de sus equipos. Otra opción es subcontratar a especialistas en los que delegar parte o la totalidad de los proyectos de Big Data.

Seguridad y privacidad de los datos

Con la proliferación de datos recopilados, la ciberinteligencia así como la ciberseguridad son imperativas. No olvidemos que la mayor parte de la información que manejan los sistemas de Big Data es confidencial, lo que la hace vulnerable a ataques de piratas informáticos y violaciones de la privacidad. Y, a medida que el volumen de datos personales aumenta, también lo hace la dificultad y los costes de salvaguardar estos datos de los delincuentes.

Además, la forma en que las empresas recopilan datos personales a través de las tecnologías de Big Data puede no cumplir con las normativas actuales de protección de datos como el RGPD.  Transparencia sobre la finalidad, principios básicos de ética empresarial, consentimiento explícito de las personas o derecho al olvido son algunos de los principios que se deben tener en cuenta.

Para afrontar estos retos, las organizaciones deben proteger sus activos de información contra filtraciones, alteraciones o destrucción, adoptando las medidas preventivas adecuadas. De lo contrario, corren el riesgo de sufrir consecuencias, no solo económicas ante las multas impuestas por las autoridades, sino también relacionadas con la reputación y la imagen de marca del negocio.

Ahora ya conoces qué es el Big Data y el valor que aporta a las empresas actuales. Si quieres dirigir tu propio negocio o escalar hacia puestos de responsabilidad, es fundamental que vires la vista hacia esta realidad para poder competir en el mercado.

Y si quieres ampliar tus habilidades y competencias en materia de gestión empresarial, no te vayas sin consultar el programa académico del Máster MBA de Oviedo, que se actualiza cada año para adaptarse a las exigencias de la economía digital.